Sídney tembló con una fuerza inusitada que le recorrió todo el cuerpo.
Sintió que sus piernas flaqueaban y estuvo a punto de caer, pero antes de que su mundo se viniera abajo, unos brazos firmes la sujetaron con una fuerza desesperada.
Era Travis. Su rostro se acercó al de ella, sus ojos reflejaban un torbellino de emociones: miedo, preocupación, rabia, y una desesperación que él mismo apenas entendía.
Ella se sostuvo en esos brazos, pero la debilidad la vencía. Sentía que todo a su alrededor s