El beso se volvió urgente, casi desesperado, como si Andrew quisiera aferrarse a algo que estaba a punto de perder, como si la necesitara para no caer en la oscuridad que lo consumía desde hacía días. Stelle sintió un estremecimiento recorrerle el cuerpo, un temblor que la tomó por sorpresa.
Era una mezcla confusa entre temor, deseo y esa atracción inevitable que siempre había intentado ocultar.
Por un instante su instinto quiso apartarlo, poner distancia, recordarse que aquello era una locura,