Alessandro escuchó con atención y en un cada una de las palabras que le contó Amelia. Oyó con lujo de detalles cómo ella había descubierto de la forma más abrupta que Beatrice no era su verdadera madre biológica, se enteró de la trágica muerte de sus padres, del millonario enredo de la herencia y de toda la mierda corporativa y familiar que los envolvía a todos en una red de mentiras.
A medida que el relato avanzaba, el rostro de Alessandro se desfigurara por completo, perdiendo cualquier rast