CAPÍTULO — El error que creyó controlar
Mauro Suárez, a sus veintisiete años, siempre se había creído el hombre más inteligente del planeta.
No el más bueno.
No el más leal.
El más listo.
Trabajaba en una consultora de marketing, se movía con soltura entre discursos vacíos, métricas infladas y promesas que nunca pensaba cumplir. Sabía vender humo, sabía mentir con seguridad, sabía acomodar la verdad hasta que pareciera conveniente. Sabía exactamente qué decir y cuándo decirlo para quedar si