—Todavía no puedo creer que Mateo sea tan tonto para casarse con Andrea ahora mismo —dijo Matías, cruzado de brazos, mientras observaba a Fernanda arreglarse frente al espejo.
Ella no respondió de inmediato.
Se limitó a ajustar el último broche de su vestido y luego tomó aire antes de ir al cuarto de baño. Necesitaba un momento para sí misma, para calmar los pensamientos que la atormentaban.
Matías, sin embargo, permaneció en la habitación. Se dejó caer en el borde de la cama con un suspiro, tam