POV: Valentina
No podía sacarme el desayuno de la cabeza.
Cada vez que cerraba los ojos veía la expresión de Dante al otro lado de la mesa: esa mirada oscura, calmada y demasiado segura. La forma en que dijo “reina” como si supiera perfectamente lo que esa palabra había provocado en mí la noche anterior. Me había sonrojado como una idiota, con el pulso acelerado y un calor traicionero entre las piernas que todavía no se me había ido del todo.
Él sabía que lo había visto.
Y lo peor era que no pa