POV: Dante
—Hay algo más —admitió al fin, bajando un poco la voz—. Se equivocó de pasillo cuando iba de regreso a su habitación. Terminó cerca de tu viejo despacho… el que usas cuando no quieres que nadie te moleste, y donde no hay cámaras dentro.
El pulso me dio un golpe seco.
—¿Y? —pregunté, aunque ya estaba atando cabos.
—La cámara del pasillo detectó que tu puerta estaba entreabierta. Se acercó. Se quedó ahí… un rato. No entró, pero estuvo lo suficientemente cerca como para… —Marcos se acl