La noche había caído sobre el castillo del reino humano, envolviendo sus torres y murallas con la frescura y quietud de la noche. En su habitación, bañada por la suave luz de las velas, Celeste se encontraba sentada frente al espejo de su cómoda, viendo su figura esbelta reflejada en el cristal. Sus dedos, largos y delicados, se deslizaban por su cabello dorado, desenredando con cuidado cada mechón. El suave roce del cepillo contra su melena producía un sonido rítmico, casi hipnótico, que contra
Taylor Snow
¿Será que alguno de los dos dirá lo que siente? ¡Enterate en el proximo capitulooo!