212. El vals de los novios
Concluida la ceremonia nupcial, los jóvenes recién casados se encaminaron al centro del salón de baile, siguiendo la ancestral tradición de Vientalia que dictaba que los novios debían compartir un vals. Cuando llegó el momento, la orquesta comenzó a interpretar una melodía exquisita. Erik, poniendo en práctica las lecciones de su padre, inhaló profundamente y posó con delicadeza su mano en la cintura de Celeste, quien lo miró con una sonrisa radiante.
—¿Preparada? —susurró el muchacho, sus ojos