210. El lobo y la “estrella de otoño”
Esa noche, cuando regresaron de su momento de conexión, padre e hijo lobos compartían una complicidad nueva, un entendimiento silencioso que iba más allá de las palabras. Con renovada energía y un brillo especial en los ojos, se dispusieron a regresar al castillo para la cena en donde Erik tenía pensado hacer oficial su matrimonio.
La mesa estaba puesta con esmero, reflejando la importancia de la ocasión. Los padres de Celeste ya estaban presentes, añadiendo un aire de formalidad al ambiente. Cu