Serena se sintió extrañamente oprimida por dentro, como si algo le pesara en el pecho.
Pensó que si la antigua Serena estuviera en su lugar, habría quedado destrozada al oír los sonidos provenientes de la habitación de al lado. Lorenzo lo había hecho a propósito. Sabía que ella escucharía y, aún así, no le importó. Quería lastimarla.
Pero lo que realmente le dolía a la Serena de ahora no era eso.
Lo que le dolía era que, a pesar de todo lo que había pasado, a pesar de las veces que había sido i