En la película que dirigía Basilio, los dos protagonistas eran pesos pesados en la industria. El actor principal, Hernando, llevaba más de una década siendo una estrella. Ya estaba casado, tenía hijos y contaba con una legión de fanáticos incondicionales.
La actriz principal, Carolina, había ganado múltiples premios tanto nacionales como internacionales desde su debut. Su estatus era intocable, y se rumoraba que tenía conexiones tan fuertes que nadie se atrevía siquiera a insinuarle algo inapro