Después de ser reprendida, Serena no se molestó.
Sabía bien que no había entrado en el personaje, y además, entrar a un set dirigido por un director tan reconocido sin recibir gritos era casi imposible.
Le hizo un gesto a Basilio.
—Director Basilio, ¿me permite unos minutos? Necesito reajustar mi estado.
Basilio no esperaba una actitud tan tranquila por parte de Serena, así que simplemente asintió.
Ella se fue a tomar un poco de agua, respiró hondo, y dejó que su mente se sumergiera en el mundo