No se habló más sobre la cena y la aparición del desconocido hombre en la cena de los Hamilton.
Elara no insistió más en preguntas y Rowan tampoco habló más del tema; él decidió guardarlo donde siempre: en ese lugar oscuro donde nada salía a la superficie hasta que llegara el momento.
Como siempre, la mansión estaba muy movida y llena de esa energía que solo le podían dar las chicas. La mañana se sentía distinta, más animada de lo normal.
Elara despertó con una sensación eufórica y ligera a l