El silencio que siguió a esas palabras fue denso, pesado y alarmante.
Rowan no respondió de inmediato. No porque no tuviera algo que decir, sino porque, por primera vez desde que todo esto comenzó, Angus realmente había dicho algo concreto, algo que no solo era un reclamo con ego.
Una prueba, una respuesta, una verdad y eso era más peligroso que cualquier amenaza. Nadie en su sano juicio, en el caso de estar mintiendo, se arriesgaría tanto.
El caos dentro de Rowan fue evidente; quizás no lo de