El estudio quedó en un silencio denso tras la declaración de Rowan.
Nadie respiraba. Ni los periodistas, ni el presentador, ni siquiera Felipe a su lado.
—¿Puede repetir eso, señor Doone? —Preguntó finalmente uno de los reporteros, incrédulo.
Rowan no desvió la mirada. Su postura seguía siendo firme, imponente, pero algo había cambiado. Ya no era solo el empresario frío; había algo más humano, más peligroso incluso. Algo que nunca nadie había visto antes.
—No hay nada que repetir. —Su voz f