Un mes; es lo que había pasado desde la cena en que Rowan y Elara dejaron las cosas claras en cuanto al futuro que deseaban tener juntos. Tiempo en el que habían estado cumpliendo lo prometido y estaban dándole la mejor familia del mundo a Nefty y viviendo ese amor que se tenían.
A pesar de todo, su burbuja estaba siendo pinchada una y otra vez sin detenerse. La tranquilidad no existía en esa relación ni en el apellido; las noticias no se detuvieron; al contrario, se volvieron más crueles y de