Me desesperas, Isabella Deveraux.
Isabella se movía entre las mesas del salón creativo de Lyon Group como una orquesta andante, repartiendo instrucciones, modificando ideas, corrigiendo sin humillar, deslumbrando sin proponérselo.
Aquella tarde, había convocado al equipo directivo para presentar lo que ella denominaba con pasión y convicción como "West Private", una ambiciosa y provocadora línea de hoteles boutique de ultra lujo.
No se trataba simplemente de una cadena más. Era una experiencia sensorial