La sala de conferencias de Lyon Group rebosaba de periodistas, flashes y murmullos.
El aire estaba cargado de tensión, las cámaras ya listas, los micrófonos encendidos y cada asiento ocupado por representantes de los principales medios nacionales e internacionales.
Apenas minutos antes muchos de ellos habían estado en Moretti-Deveraux Corp, y ahora aguardaban expectantes.
El murmullo constante se fue apagando poco a poco hasta que el silencio se adueñó del lugar.
Entonces apareció ella.
Isabell