Sabía que Leandro había malinterpretado todo, y temía seguir siendo malinterpretada. Quería preguntarle a Jorge por qué hizo lo que hizo.
De repente, le gritó:
—¡Jorge, si no dices la verdad, no podrás conservar tu mano!
Jorge se puso rígido por un instante y quiso hablar, pero, al final, tragó saliva y dijo:
—¡Julieta, no intentes inculparme con pruebas falsas!
Estas palabras enfriaron instantáneamente el corazón de Julieta, y no tenía forma de explicarlo. Después de que se llevaran a Jorge, L