El calor húmedo de Panamá envolvía la pequeña cafetería frente al mar. Julieta, oculta tras una gorra y unas gafas grandes, sostenía una taza de té frío con ambas manos, tratando de parecer una turista más. Frente a ella, una mujer de rostro anguloso y mirada desconfiada removía su café helado con una pajilla, mientras escaneaba con disimulo el local.
—Me halaga que hayas buscado mi ayuda. —Dijo la mujer al fin, rompiendo el silencio. —Pero también me has buscado un problema. Me estoy metiendo