Todo estaba complicado para Barak, su mujer no lo quiere ver ni en pintura y solo se comporta amable cuando los niños están presentes. Ella verdaderamente le ha declarado la guerra y es primera vez que no puede ganar una.
―Por lo menos dame sexø. ―La miró furioso. ―Mis hijos no me ven como su padre y tú no me atiendes. ―Lianett se rio llena de incredulidad por la osadía de ese hombre.
―¿Crees que somos los malos cuando eres tú quien nos tiene aquí en contra de nuestra voluntad? ―Negó incrédula.