Julieta se vio bajo la mirada de Barak, debía guardarle el secreto a su amiga y estaba bien con eso, pero a la vez deseaba matarla por ponerla en esa posición. ¿Qué hará ella si Barak se comporta como el loco que es? Solo pensarse siendo presa de ese insufrible la estremeció.
―No es un juego, Jul, dile donde está su esposa. ―Julieta miró a su novio con reproche, es adorable, pero un hombre muy cobarde y eso la molesta la mayoría de las veces.
―He dicho que no sé. ―Se mantuvo firme. ―Estaba ca