—En la empresa. Me buscó la vuelta para que dejara de trabajar ahí.El contador también.
Eva dejó la taza sobre la mesa de luz.
—¿Qué pasó?
—Es un narcisista y un manipulador. Se burlaba de mí y me hablaba como si vos siguieras siendo su esposa. Como si todavía tuviera derecho a nombrarte así. Exalo fuerte —.Que ya no me ibas a necesitar.
—¿Te dijo eso?
—Que él iba a cuidar el patrimonio de sus hijos. No iba a permitir que nadie se metiera en lo suyo. Lo decía con seguridad que cree que todo