61. Ayudante de mudanza
Dania.
Alguien toca a la puerta, miro en dirección a la ventana de mi habitación, el sol aún no ha salido totalmente, aún quiero seguir durmiendo, sin nada de ánimo me pongo mis pantuflas y arrastro los pies a la puerta, es una suerte que sea un lugar relativamente pequeño y de una sola planta.
Vuelven a tocar, posiblemente sea mi mamá, que encontró más cosas en casa que podrían servirme para tenerlas aquí, espero que no porque aún no sé donde voy a meter tantas cosas, abro la puerta y doy u