ASHTON GARDNER
Después de una larga charla con Erick acerca de que jamás se debe ir con extraños, nos sentamos a cenar, no quisimos decirle lo peligroso que era Marcus para no asustarlo, pero sí le dejamos en claro que jamás se debe ir con extraños.
La cena fue tranquila. O al menos eso intentamos. Erick se comió su pasta con albóndigas mientras nos contaba cómo Marcus le había comprado helado y le había dicho que tenía muchas fotos de su mamá.
Liss apenas podía sonreír. Yo no pude, cada vez qu