LISSANDRA
Habían pasado tres semana, y vivir en esta casa se había vuelto insoportable. Había ido a cenas, eventos, beneficencias, todo bajo el papel de la mujer de Marcus, y en cada uno de esos eventos lo había visto, desde las sombras, mirándome, y yo deseando correr a sus brazos, tuve que ser fuerte y evitar estar sola para que él no viniera a mí y me tomara, mi cuerpo lo llamaba y lo reconocía como su único dueño. Aunque todos sabían que yo estaba casada con Ashton, nadie preguntaba nada,