ASHTON GARDNER
Caminaba de un lado a otro por el jardín como un león enjaulado.
El cielo estaba nublado, cargado como mi pecho.
Había llamado. Mensajeado. Suplicado.
No sabía dónde estaba Lissandra, con quién… si estaba bien.
Solo sabía que mi mundo se había congelado desde que vi el ascensor cerrarse y no pude alcanzarla.
No había paz en mí. Ni control. Ni frialdad. Solo miedo. Un miedo tan brutal que dolía respirar.
¿Y si Marcus lo arruinó todo? ¿Y si ella cree que soy un monstruo? ¿Y si… ya