Creíste que me había olvidado de ti.
OLIVER DRAKE
Después de la amena conversación que tuve con el esposo de mi amiga, y de dejar los programas instalando, salí a saldar una deuda.
Usé mi hora de colación para hacer una visita que ya era necesaria.
Ver a mi Liss feliz y radiante, siendo amada por un hombre tan poderoso e implacable como Ashton Gardner, me tranquilizaba.
Puse mi mochila al hombro y salí. Caminé por las calles conocidas mientras recordaba nuestros días de universidad.
Liss siempre ha creído que yo la salvé, pero en