Karan apretaba los dientes mientras caminaba. Pasó de largo el vestíbulo e ignoró la mirada de asombro de sus compañeros. Phill, sin embargo, trató de detenerlo.
—¡Hey hombre! ¿Estás bien? —dijo el cazador sosteniéndole el brazo y sorprendido de que Karan no portara su uniforme.
Karan se soltó, sin contestarle continuó avanzando. Vestía una camiseta y pantalones deportivos que Hatsú robó de la casa de los Belrose. El cabello rubio lo llevaba despeinado y sus ojos enrojecidos lucían una mirada l