Laurel
Ayayay...
¿Qué era esto?
Siempre imaginé este momento como algo sagrado y muy íntimo: la realización de las parejas. Algo que, en mi pensar, jamás me sucedería.
Sin embargo, aquí estaba yo, siendo mordida por Liadrek.
Sentí cómo la sangre fluía de mí, y el dolor, mezclado con placer y un intenso sentido de pertenencia, me embargó por completo. Liadrek se atrevió; su parte salvaje me reclamaba como suya...
Sus colmillos de lobo estaban incrustados en mi piel, fieros como su dueño, dejand