Laurel
La tensión entre Liadrek y yo no menguó en todo el día. Ambos nos evitamos después de la discusión en el taller, y cada cual trabajó por su cuenta.
Ahora, en el comedor, el silencio entre nosotros se sentía asfixiante. Cenamos callados y ni siquiera nos miramos a los ojos.
Ayayay...
Buen inicio de una relación.
Ya sabía yo que estas cosas eran demasiado buenas para mí. ¿En qué estaba pensando al liarme con este chiquillo? Esto me pasaba por ridícula.
Ay, no, yo debía saber cuál era mi lu