Nevan
Con el mapa en mano, observaba el laboratorio que se encontraba rodeado por varios edificios. Como si estuviera oculto, en bajo perfil… o tal vez solo era mi imaginación.
Daba igual…
Ese era el lugar de operación de ese maldito desgraciado.
—¿Qué información tenemos? —preguntó Bastira mientras caminaba de un lado a otro.
Suspiré.
—Pues es el mismo —concluí; ya todo estaba claro—. ¿Por qué no me dejan ir por él? Quiero matarlo con mis propias manos…
Apreté los puños y los dientes, contenie