Bastian
Mi cuerpo era sacudido por las corrientes de los galopes rápidos del caballo que le compré a la primera persona que encontré en el puerto de mi manada. Como alfa, no había nada que me negaran, lo cual era conveniente en este momento.
Necesitaba llegar cuanto antes y, debido a que nadie sabía acerca de mi regreso hoy, no hubo ninguna persona esperándome.
Estaba desesperado por llegar. Mientras más me acercaba a mi destino, más grande era la angustia en mi pecho. Me sentía enfermo, con un