Zebela
Mi vida siempre había sido marchitada por la desgracia y la pérdida. Tras la muerte de mis padres, mis momentos alegres eran como puntos coloridos muy pequeños en un lienzo oscuro y lleno de garabatos.
Cuando creí haber alcanzado mi felicidad máxima, esa misma noche todo se desplomó. La cama vacía me gritaba que había cometido un error al haberme unido a Roan; sin embargo, mi necesidad de ser amada y feliz me dio una terquedad ingenua y estúpida, así que me aferré a la idea de que él me