Escapando de un mal amor. Capítulo Se repite la historia
—¡Eres un monstruo! —gritó Luciana, con los ojos bañados en lágrimas mientras retrocedía como si él fuera veneno—. ¡Un cobarde! ¡Me juraste que me amabas! ¡Me mentiste en la cara! ¡Era todo falso!
Su voz quebrada retumbó en el pasillo, rasgando el corazón de Octavio.
—¡No, Luciana, escúchame! —suplicó él, dando un paso hacia ella con la voz rota, como si cada palabra le doliera en los huesos—. Fue un error... una locura... ¡Estábamos drogados! No sabía lo que hacía…
—¿Drogados? —repitió ella con