POV Ariana
Di a luz a un hermoso varón.
Aún recuerdo ese instante como si el tiempo se hubiese detenido.
La sala estaba bañada por una luz cálida y suave, y todo a mi alrededor pareció desvanecerse cuando lo vi. Pequeñito, arrugado, temblando, pero con una fuerza en su llanto que estremeció mi alma.
Y luego, cuando Gabriel se acercó y lo sostuvo por primera vez en brazos, supe la verdad más profunda de todas: el amor entre nosotros nunca murió. Jamás lo mataron.
Ni el odio, ni el rencor, ni la d