POV Ariana
Han pasado dos meses desde aquel día.
El juicio de Beatriz fue como vivir una segunda tragedia… más lenta, más pública. Me dejó agotada, drenada en cuerpo y alma. Pero estuve ahí. Firme. Presente. No me escondí.
La vi entrar a la sala con ese rostro que no había cambiado tanto, aunque los días de encierro y la exposición le habían arrancado cierta arrogancia. Aun así, su mirada mantenía algo peligroso, algo venenoso. Ella también me vio. Y por un segundo, noté que se estremecía. No po