Escapando de un mal amor. Capítulo Otro hombre
Cuando las mujeres llegaron al lujoso pent-house, algo dentro de ellas se tensó. El aire era pesado, como si cada pared supiera que el momento de la verdad había llegado.
Vera miraba a su madre buscando respuestas, pero Tamia mantenía su rostro frío, aunque sus manos temblaban levemente.
El mayordomo las condujo sin decir palabra hasta el amplio salón principal. Allí, parado como una estatua de mármol, estaba Pablo Juárez.
Su presencia imponía respeto, pero esta vez también imponía miedo.
—¡Pabl