Escapando de un mal amor. Capítulo Golpe al corazón
El día soñado finalmente había llegado.
La iglesia estaba adornada con flores blancas y lilas, bañada por la luz del mediodía que se colaba entre los vitrales, creando destellos que parecían bendecir cada rincón.
Las campanas repicaban como si anunciaran no solo una boda, sino el final de una era y el inicio de otra.
Miranda no podía contener la emoción.
Sus manos temblaban levemente mientras acomodaba el velo de Paulina, que estaba por ingresar.
Marfil, siempre a su lado, la acompañaba con una