Escapando de un mal amor. Capítulo Entregarse al amor otra vez
Días después, Luciana se sentó junto a Octavio en la sala, acunando suavemente a uno de sus bebés mientras el otro dormía en la cuna.
La tarde era tranquila, y el suave murmullo del viento colándose por la ventana hacía que el momento se sintiera casi sagrado.
Ella sabía que ese era el instante perfecto para hablarle de su plan.
—Octavio… —murmuró con voz dulce—. He estado pensando algo estos días.
Él la miró, curioso y con una pizca de preocupación.
—¿Tiene que ver con tu madre?
Luciana asintió