¿Quién diría que ahora trabajar con la viborita sería lo más gratificante que me pasara en el mundo?
Ya, sí nadie lo puede negar, ella es buena en lo que hace y me ayuda a sacar lo mejor de mí, por ahora...
El día de hoy, estamos en la construcción de nuestra sede, esta casi en un cien porciento, ya no la pude detener más, pero como la diosa fortuna me acompañaba, mi querido hermano y su flamante pareja, alias mi cuñadita adorada deberían estar unos días más en Dublín.
—Los muebles llegarán el p