Llegamos directamente al edificio de Scott y asociados, ambos estábamos demasiado ansiosos por lo que tenía que contarnos nuestro papá.
-¡Fiu, que edificio!-silbo al ver el imponente lugar, sobrio y muy moderno, pero con aire familiar.
En la entrada hay un mural inmenso donde se ve la silueta de un grupo de personas disfrutando de una tarde en algún lugar de Italia.
¿Por qué lo sé? Pues por las casas y el verdor del lugar, era típico de algún lugar de la Toscana.
-Interesante, me gusta- digo co