—Buen día, señor O’Connor — saludo como si nada al padre de Christian y le entrego el vaso de café que me pidió por mensaje de texto.
—Hola, Rocío. Gracias, lo necesitaba.
Es increíble el cambio de clima, anoche no podía creer que cayera una nevada en estas fechas y lo pasé mal con lo que le sucedió a mi pobre Chris.
—A… algo así me dijo Jex hoy —deja de tartamudear, mujer o el señor James te va a descubrir.
Trabajamos todo el día y a eso de las cuatro me llegó un mensaje de Daria y no pude seg