Castillo Sangre y Fuego
Abigail había cambiado su apariencia, era la única forma de que no la reconocieran, era algo temporal, no duraría ni media hora a parte de que había algo que no podía cambiar y eran sus ojos cafés.
Caminaba por las calles de aquel Clan mientras sentía como su piel se erizaba, había optado por una apariencia menos llamativa, parecía una anciana de unos setenta y tantos años, su piel lucía arrugada, su cabello blanco casi en su totalidad, se sentía extraña y no era por su