Infusión
- Como sabés bien Betzabet, mi querida hija- El tono que uso para llamarla de esa forma fue sarcástico, ni él mismo creía que la quería. - Es mi, a ver a ver - Dijo poniendo una mano en su barbilla pensando. - Ahhh ya, es mi cómplice, mi espía, es mis ojos dentro de la manada de perros de al lado.
Ziara cerró sus ojos, esas palabras dolían por el simple hecho de que eran ciertas.
La bruja sonrió al ver la expresión dolida en el rostro de la joven vampiro.
- Soy toda oídos- Le respondi