- Por un momento pensé que no me permitirían entrar, no sabía que había tanto protocolo para tu fiesta, no me dijiste nada. Expresó Gastón Con un poco de molestia.
- Lo siento, es que me había sentido mal, lo olvidé.
Gastón giró su rostro hacia el otro lado y puso sus ojos en blanco. - Tu padre no parecía nada cómodo con mi presencia.
- Disculpalo, el es así no le gustan los extraños.
Se acercaron de nuevo al caney dónde se llevaba a cabo la fiesta, la música sonaba pero el ambiente ya