Ziara corría, todo estaba oscuro, era de noche, miraba a su alrededor y no veía ningún sitio seguro para esconderse, solo escuchaba los pasos detrás de ella acercarse, corría y corría tan rápido como sus piernas se lo permitían.
Quería usar su mente y nublar todo, pero por alguna razón no podía. Lloraba en silencio, consiguió tres caminos, la pregunta ahora era cuál elegir? Pero tampoco tenía tanto tiempo cómo para pensar cuál era él mejor.
Miró hacia atrás y no se veía a nadie, los pasos se es