Dos opciones

Eva miraba a Alana dormir pegada a su cuerpo, unas lágrimas corrieron por sus mejillas, Alana estaba sufriendo podía sentirlo, podía verlo pero le dolía el no poder hacer nada. No podía ir en contra de Silas ni de la manada porque ella también tenía ese mismo presentimiento hacia ese joven, su mirada transmitía maldad, su trato era frío hasta con Alana.

Eva sentía que Gastón no quería Alana y era casi imposible que una madre se equivocara en eso. Toda esa situación con Alana estaba comenzando
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