El desayuno fue tranquilo excepto por las miradas que se daban ciertos lobos y que no habían pasado desapercibidas para Jacob, quien miraba confuso pero con algo de diversión, el ya lo presentía entre ellos había algo, pero al parecer iba a ser muy difícil de que lo aceptaran.
Todos terminaron el desayuno y la primera en levantarse fue Alana, los demás siguieron sentados bebiendo su café. Gabriel la observo levantarse y salir del restaurante. No quería ir tras ella porque sabía que se molest